«VETE DE MÍ»: POR QUÉ EL MÁS CUBANO DE LOS BOLEROS NO ES UN BOLERO

Como tarde o temprano voy a tener que hablar aquí de algo que no sea tango si no quiero traicionar el nombre de este blog, hoy he decidido hablaros de boleros. ¿Sabíais que el bolero mas cubano del mundo no es cubano… y que quizá ni siquiera es un bolero? Vamos a descubrir el origen de una de las canciones más representativas de la música cubana del siglo XX: Vete de mí.

Cuidado, spoiler : ¡el tango no anda muy lejos!

Dos hermanos locos por la música

Nuestra historia no comienza en Cuba sino en Argentina, en los años 30, con dos hermanos cuyos nombres seguramente os suenen: Virgilio y Homero Expósito.

Ya el papá de los hermanos Expósito era todo un personaje de novela… o de tango. De padres desconocidos, se crió en la Casa de Niños Expósitos, siendo adoptado después por una familia de la que se escapó para sobrevivir, siendo aún casi un niño, ejerciendo los oficios más diversos en diferentes localidades. Terminó recalando en Zárate, a 90 kms al norte de Buenos Aires, donde abrió una confitería llamada Mimo, que acabó siendo punto de encuentro de músicos y artistas. Además de anarquista, era un enamorado de la literatura, como atestiguan los nombres que escogió para sus dos primeros hijos, Homero y Virgilio. Los muchachos no decepcionaron a su padre en este aspecto ya que ambos, como letrista y compositor respectivamente, se convirtieron en destacados personajes de la historia del tango. Juntos o con otros músicos y poetas, los hermanos Expósito compusieron tangos clásicos que han pasado a la historia con cientos de interpretaciones, como Flor de Lino, Trenzas, Yuyo verde o Naranjo en Flor.

Manuscrito original del tango Naranjo en flor

Pero todo esto vendría más tarde. Al inicio de nuestra historia, que empieza en los años 30, Homero y Virgilio todavía no son más que dos muchachos apasionados por la música. Homero, el mayor, le llevaba a su hermano cinco años. El día en que cumplió los 15, su padre le hace un regalo inusitado; le da 200 pesos (lo que en la época era un salario) y le dice :

– Bueno, cumplió quince años y va a tener un día solo en Buenos Aires, tome esta plata y haga lo que usted quiera.

Homero tomó el tren a la capital y se metió en la primera tienda de música que encontró, en la Calle Corrientes.

– Yo de tangos lo sé todo, creo que debo tener todo. Yo busco otra cosa, otros nombres, otra idea – dijo.

– Usted debería meterse en asuntos de jazz – le aconsejó el dependiente.

La palabra jazz le sonó a chino al joven Expósito, pero eso no le impidió dejarse los 200 pesos en la tienda a cambio de todas las grabaciones y partituras de jazz que había en ella. El encuentro de ambos jóvenes con Gershwin, Ellington y compañía fue una revelación, y sin duda tuvo una gran influencia en la forma de componer que desarrollaron después. Virgilio y Homero tenían además otra baza a su favor para convertirse en grandes compositores, una que a menudo no se aprecia en su justo valor pero cuya eficacia se ha comprobado en repetidas ocasiones: el trabajo. Virgilio cuenta que, con su hermano, se entrenaban en el arte de la composición todos los días, haciendo al menos una canción diaria, sin importar el estilo. Entre todas estas composiciones, había una que ambos consideraban como «invendible» porque les parecía particularmente difícil. La habían titulado Vete de mí.

Un viaje a Cuba

Un día, Daniel Riolobos, un cantante de boleros, le pregunta a Virgilio si no tendrá un bolero para él entre sus composiciones. A Virgilio se le enciende la lucecita, y se acuerda de Vete de mí. No la habían pensado como un bolero, pero decide arreglarla como tal y proponérsela a Riolobos. Al cantante le gusta, la incluye en su repertorio y se la lleva de gira. Daniel Riolobos llevaba, sin saberlo, una bomba en su repertorio.

Cuando Daniel Riolobos toma la canción y se va a Cuba, me escribe una carta enseguida de su llegada y me dice: Yo no sé lo que pasa. ¡Tu bolero es un despelote! Y yo decía : ¿Qué va a pasar? Que los tipos se dieron cuenta de que no es bolero, eso. Pero la carta seguía : No sabés el éxito que tiene. ¡Compusiste el himno de Cuba! Acá no hay nadie que cante que no lo haga.

«Vete de mí (una de pasiones)». Cortometraje de Alberto Ponce (1996)
Bola de Nieve y la consagración

Pero el éxito internacional de Vete de mí se produjo cuando el cantante y pianista cubano Bola de Nieve la incorpora a su repertorio. Bola de Nieve ya era una estrella cuando los dos hermanos todavía no eran más que dos jóvenes compositores desconocidos. Habían ido a escucharlo tocar cuando vino a Buenos Aires, y aquel negro que pasaba de la risa al llanto mientras cantaba tras su piano los había impresionado profundamente. Este era, por lo visto, el efecto que Bola de Nieve producía habitualmente en el público, a juzgar por las palabras del poeta cubano Roberto Fernández Retamar:

Se recuerda la primera vez que uno oyó a Bola de Nieve como un cubano recuerda la primera vez que vio la nieve; como algo natural y misterioso que daba alegría y, desde luego, un poco de tristeza; que uno sabía que iba a contar después. Pertenezco a la estirpe feliz de gentes que han oído a Bola de Nieve.

Roberto Fernández Retamar

A los dos jóvenes les hubiera gustado ir a verlo después del concierto para proponerle sus canciones, pero estaban demasiado impresionados por el cantante, y no se atrevieron. Años más tarde, cuando Bola de Nieve incluye Vete de mí en su repertorio ya era una estrella internacional, y su interpretación propulsa la canción de los hermanos Expósito a la lista de los boleros de éxito, y la sitúa para siempre en la memoria musical del pueblo cubano.

Vete de mí (una de pasiones)

Vete de mí (una de pasiones) es un cortometraje de 1996 del director Alberto Ponce, donde se narra de manera poética la historia de este bolero. En el corto, que dura unos veinte minutos, el propio Virgilio Expósito describe escenas de su infancia y juventud con su hermano Homero, ya fallecido, así como la improbable historia de la que fue su composición más conocida. Porque aunque los dos hermanos hayan pasado a la historia como compositores de tangos, su canción más célebre y memorable, grabada en incontables ocasiones por cientos de artistas, sigue siendo este bolero.

Merece la pena ver el corto, aunque solo sea para ver a Virgilio Expósito contar anécdotas, como cuando, con aire socarrón, narra cómo decidieron clasificar su composición como bolero:

Nosotros le pusimos bolero a Vete de mí porque teníamos quien nos la iba a grabar. Estaba este chico cantando boleros, y le dije: “Ponele que es bolero y chau”.

Página 12, « Nuestro Virgilio », 25.10.2009

El corto se cierra con una increíble escena final en la que los dos músicos, Virgilio y Bola, se cruzan entre las olas de un mar turquesa, montados en sendos pianos flotantes. Es interesante también la escena inicial en la que podemos constatar cómo en Argentina Vete de mí es una canción prácticamente desconocida, mientras que en Cuba el pueblo entero la conoce y la canta. Eso sí, a los cubanos no hay quien los saque de que se trata de una composición de Bola de Nieve, y pocos saben que este bolero al que tan apegados están no nació en Cuba sino en Argentina y que lo hicieron unos compositores de tangos.

El bolero de las mil versiones

Vete de mí ha sido grabado más de 400 veces. Entre las versiones clásicas, de los años 50, se encuentran la de Bola de Nieve o la de Olga Guillot, pero también hay otras más recientes como la de Caetano Veloso (1994) o la versión flamenca de Diego el Cigala con el pianista cubano Bebo Valdés (2009). Os dejo aquí unas cuantas, para que escojáis la que más os guste.

La primera grabación, con la que Daniel Riolobos revolucionó Cuba:


Una versión en clave de bolero clásico del Trio Los Panchos 


La de Ignacio Villa, más conocido como Bola de Nieve. Si no acabáis llorando con él, es que no tenéis corazón:


La del propio Virgilio Expósito, tocada y cantada por él. Austera, sobria y sin florituras. Supongo que es la que más se acerca a lo que tenían en mente cuando la compusieron:


La de Caetano Veloso. Caetano es un fenómeno, haga lo que haga, lo hace bien:


Entre Mayabeque y Embajadores, la de Bebo Valdés y Diego el Cigala. Espectacular. Si alguien ha entendido lo que es la fusión, es el Cigala :


Una versión más clásica, por Armando Manzanero. ¿Alguien sabe quién es la mujer que canta? Si alguien lo sabe, que me lo diga, me encanta su interpretación y aunque me he pasado un buen rato buscando no he conseguido saber quién es:

Bueno, y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho, o hasta la semana que viene.

Para profundizar:
  1. Sobre Homero Expósito, poeta (1918-1987) : https://www.todotango.com/creadores/biografia/63/Homero-Exposito/
  2. Sobre Virgilio Expósito, compositor (1924-1997) : https://www.todotango.com/creadores/biografia/992/Virgilio-Exposito/
  3. Sobre Vete de mí : http://tangosalbardo.blogspot.com/2015/11/vete-de-mi.html
  4. Entrevista con Virgilio Expósito. Imperdible : https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-5646-2009-10-25.html
  5. En francés, sobre Homero Expósito : https://www.fabricehatem.fr/2006/06/29/homero-exposito-le-vent-les-arbres-et-le-soleil/
Qué quilombo montamos, hermano…

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